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La calidad no se limita a una certificación ni a un documento que acredita el cumplimiento de determinados requisitos. Se construye en los procesos cotidianos, en los controles, en la medición de resultados y en la búsqueda permanente de oportunidades de mejora.
En ese marco, la auditoría permitió recorrer distintos procesos y operaciones para verificar cómo se implementa el Sistema de Gestión Integrado en la práctica, con un objetivo común: brindar servicios de alimentación con excelencia, seguridad y mejora continua.
Cada una de las normas que forman parte del Sistema de Gestión Integrado aborda un aspecto específico de la gestión. ISO 9001, vinculada con la calidad, contempla indicadores como la satisfacción de clientes, los tiempos de entrega y los reclamos.
Por su parte, ISO 14201 GMP, relacionada con las Buenas Prácticas de Manufactura y la inocuidad, incluye controles bromatológicos anuales, análisis de laboratorio, trazabilidad de materias primas y seguimiento de la cadena de frío.
En materia de seguridad y salud laboral, ISO 45001 permite trabajar sobre indicadores como las horas de capacitación y la evolución del índice de accidentes. Finalmente, ISO 14001, orientada a la gestión ambiental, contempla aspectos como la gestión de residuos, el desperdicio de alimentos y el consumo de energía y agua, con cifras que permiten establecer comparaciones entre distintos años.
De esta manera, las normas se traducen en indicadores y procedimientos concretos que permiten monitorear el desempeño, identificar oportunidades de mejora y dar seguimiento a la evolución de la gestión.
Una mirada externa sobre los procesos
La auditoría estuvo a cargo de TÜV Rheinland, la certificadora internacional de origen alemán, que realizó durante cinco jornadas la verificación del Sistema de Gestión Integrado.
Como organismo certificador, TÜV Rheinland actúa como tercera parte independiente: su función es auditar que el sistema implementado cumpla con los requisitos establecidos por las normas correspondientes. Esta mirada externa permite evaluar los procesos desde una perspectiva independiente y verificar el funcionamiento del sistema de gestión.
La instancia de auditoría forma parte, así, de un proceso continuo en el que la calidad, la inocuidad, la seguridad y el cuidado ambiental se integran a la manera de trabajar.