"Si no tuviese este trabajo no se dónde estaría ahora": la historia de superación de Rodrigo

El Programa CREER, que busca la inclusión socioeconómica de personas que han sido privadas de la libertad brindándoles segundas oportunidades, está impulsado por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires, el Servicio Penitenciario Bonaerense y Cook Master.

 

En ese marco, ya son más de 35 las personas que pasaron por el Programa y que actualmente están trabajando, lejos del delito y del flagelo más amenazante de la sociedad, que es la reincidencia.

 

Rodrigo es uno de los más de 1300 alumnos que forman parte del Programa CREER. Para las personas que están privadas de su libertad, tener la posibilidad de entrenarse en la cocina del penal significa aprender un oficio que les abrirá las puertas una vez cumplida su condena.

 

"Estuve detenido 18 años de mi vida. Siendo un delincuente toda mi vida, ¿quién me iba a dar un trabajo?", asegura Rodrigo, quien formó parte de la Escuela de Gastronomía CREER, donde se capacita a personas privadas de su libertad para que tengan las herramientas necesarias para alcanzar la reinserción laboral.

 

Rodrigo cuenta que fue padre estando preso, que salía a ver a sus hijos con salidas transitorias y que fue ahí donde hizo el "click" para cambiar de vida.

 

"Cook Master fue lo que me hizo cambiar, no tenía las herramientas ni los recursos para subsistir. Hice infinidad de cosas, se me terminaban los trabajos, pero hoy tengo la posibilidad de vivir dignamente y eso no tiene precio", agrega. 

 

Además, gracias a la Escuela de Gastronomía CREER, muchos de los integrantes, incluido Rodrigo, creen que pueden volver a hacer las cosas bien, se sienten productivos y capaces de adquirir todas las herramientas para progresar y darles una mejor calidad de vida a sus familias: "Cook Master es una de las prioridades de mi vida junto a mi familia, si no tuviese este trabajo no se donde estaría ahora. El Programa CREER me dio mucho apoyo y contención. Mi hijo dice "mi papá es cocinero" y eso a mi me enorgullece. No quiero que mis hijos tengan la vida ni pasen las necesidades que uno pasó. Esta empresa me ayudó a que yo pueda ser una persona de bien", finaliza orgulloso Rodrigo con su experiencia en las cocinas de Cook Master.

 

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En agosto se realizó la primera entrega de diplomas de La carrera de Cocinero Profesional en la Unidad Penitenciaria N° 46 de San Martín. Lee la nota AQUÍ